miércoles, 22 de agosto de 2007

SONETO LII (neruda)


Cantas y a sol y a cielo con tu canto tu voz desgrana el cereal del día, hablan los pinos con su lengua verde: trinan todas las aves del invierno.
El mar llena sus sótanos de pasos, de campanas, cadenas y gemidos, tintinean metales y utensilios, suenan las ruedas de la caravana.
Pero sólo tu voz escucho y sube tu voz con vuelo y precisión de flecha, baja tu voz con gravedad de lluvia,
tu voz esparce altísimas espadas, vuelve tu voz cargada de violetas y luego me acompaña por el cielo.