viernes, 24 de agosto de 2007

Despertar de una realidad




Experimentar el estado de conciencia pura, me coloca en una forma de atención permanente, vigilando todo lo que sucede en mi entorno, siendo el testigo de todas las cosas, externas e internas. Sintiendo como que todo es un vacío, rodeado por el espacio circundante y dándome cuenta que en esta habitación todo lo que sirve es el vacío, en el cual están todos los objetos, incluído mi cuerpo: espacio. Todo es espacio, entre ustedes y yo, entre la tierra y el sol, en el interiror de una botella, el hueco de una olla, el vacío al ingresar por una puerta, entre todos los seres que habitan el mundo existe el espacio.Observando todo, cada uno de mis movimientos físicos y mentales, viendo como llegan y como se van los pensamientos, es un transito incesante que enloquece a cualquiera. Y pensando me doy cuenta que llegará un día en el cual mi cuerpo ya no estará nunca más sobre la faz de la tierra, entonces me pregunto sobre el testigo que todo lo ve y siente ¿ A dónde irá? ¿Muere? Son preguntas que nadie puede responderme porque en verdad, nadie sabe nada, son todas teorías elaboradas por el propio pensamiento, que a su vez nos divide en diferentes tipos de religiones que intentan explicar la verdad del misterio, y no se dan cuenta que esa verdad es inexplicable, que se trata de un descubrimiento personal, que cada uno tiene que realizar por si mismo.Mi religión es personal, tengo mi propia creencia con respecto a todas estas cuestiones, siento la verdad en mi corazón, y puedo decir con toda la fuerza de mi sangre, que NO SE NADA y sin embargo siento ALGO profundo que libera mi alma de todas las ataduras mentales que queman mi realidad de ser simplemente un ser humano libre y en paz; siento la impotencia de no poder explicarlo con palabras porque es algo que no se puede decir, que reside más alla de toda palabra. En mi vida hay una realidad con respecto a todo esto que conozco con el nombre de EXISTENCIA, de sentirme bien vivo y de SER, apenas nadie. Y como me siento NADIE ¿qué podría llegar a decirles? ¡Nada! Simplemente escribo todo lo que siento en este preciso momento. Yo se que soy yo, que estoy aquí sentado, pensando y escribiendo; o mejor dicho, me encuentro ACTUANDO, porque si pensara, estaría moviéndome desde la memoria y todo lo que provenga de la MEMORIA, pertenece al mundo de lo conocido, donde tengo el archivo, el lugar en el cual todos nosotros tenemos todos nuestros condicionamientos mentales, donde reside todo lo conocido y entonces me pregunto ¿Cómo puedo indagar lo desconocido desde el conocimiento? Siempre estaría actuando bajo los preceptos de otros pensamientos, que no son míos, que fueron esbozados por otras personas.Creo en lo que yo creo, y no en todas las historias que me quisieron imponer desde muy pequeño, creo en todo lo que siente mi corazón, creo en todas las cosas que descubro, que veo en mi propia existencia, y sobre todas las cosas, creo que todos tenemos la oportunidad de creer en nosotros mismos, y de descubrir la verdad sin intermediarios de ningún tipo; para que la VERDAD sea una auténtica verdad tenemos que indagar desde nuestra propia sangre, y no en todo lo que nos puedan llegar a decir todos los demás, incluídas estas mis palabras. No me interesa que nadie crea en todo lo que yo pueda decir, porque es lo que yo creo, y si es mi creencia, entonces no puede ser suya porque así no estaría descubriendo SU verdad. Mi religión es la de SER, de vivir en la eternidad del presente, descubriendo lo que yo creo que es la verdad, procurando hacer de mi vida una verdadera obra de arte, mejorando todos los días para ser mejor persona, creciendo todo el tiempo hacia una profunda espiritualidad de ser yo mismo ante la vida, sin dependencias psicológicas de ningún tipo; trabajando intensamente en todos mis errores, porque la perfección solamente existe en el Universo, todo lo demás puede mejorarse, incluso la brutalidad del hombre.