miércoles, 22 de agosto de 2007

Recuerdos de juventud




¡Qué lejanos recuerdos,tenuemente nimbados de nostalgia,levantan su aleteocon suave pertinacia,de mi alma en las recónditas estancias!
Dulces reminiscenciasde un pasado que es ya irrecuperabley selló mi concienciacon su huella imborrable,hoy retornan de nuevo inmarchitables.
¡Los primeros amigos!¡Las primeras ingenuas ilusiones!¡Los inciertos iniciosde cándidos amores!¡Las primeras angustias y dolores!
Los sueños compartidoscon aquellos amigos juveniles.Los inmaduros juicios,de seriedad risible,brotando en nuestras mentes infantiles.
Las alegres reuniones,inevitablemente bulliciosas,en que las opiniones,de forma candorosa,disputaban sin fin unas con otras.
Los debates frecuentessobre todos los temas de importancia,tenidos arduamente,con torpe petulanciay la osadía aneja a la ignorancia.
Las nocturnas salidas,por primerizas tan ambicionadas,que, ajenas a la prisa,lentas se prolongabanhasta sentir llegar la madrugada.
Los pausados paseosen las mañanas claras de domingo,en que, con titubeosy torpe desatino,a las tiernas muchachas perseguimos.
Y aquellas confesionesal amigo del alma más querido,íntimas expansionesde un espíritu heridopor los primeros golpes recibidos.
Para todos nosotrostodo era nuevo en este nuevo mundoal que, con pie medroso,entrábamos sin rumbo,estrenando el vivir cada segundo.
¡Qué hermosas nos parecenaquellas pubescentes experiencias,desde esta edad aleveque, con cruel contundencia,en nuestra alma ha matado la inocencia!
¡Qué trágico destinoque aquellas incipientes esperanzasmarchitas se han hundido,y han quedado enterradasbajo el polvo fatal de la añoranza!
que lindo recorda lo bueno en la vida