jueves, 25 de octubre de 2007

Oskar Schindler



Oskar Schindler (28 de abril de 1908 - 9 de octubre de 1974) fue un industrial y hombre de negocios alemán que salvó a unos 1100 judíos del Holocausto Nazi, contratándolos para su fábrica de artículos para la Wehrmacht situada en la actual Polonia.

Vida temprana
Schindler nació en Zwittau, Moravia (actual Svitavy), Bohemia (entonces parte del Imperio Austrohúngaro, actualmente en la República Checa), en el seno de una rica familia católica que se dedicaba a los negocios. Su familia sufrió el hambre de la postguerra de la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión de 1929. Durante su niñez y juventud tuvo entre sus mejores amigos a familias judías. En 1930 se afilió al Partido Nazi por necesidad. Tenía una hermana a la que era muy cercano, Elfriede, 7 años menor que él.

Durante la Guerra

Fábrica de Schindler en Brněnec
Fue un oportunista y hábil hombre de negocios y no ocultaba su afición por las mujeres, las fiestas y la vida bohemia. Estaba casado con Emilie, quien a pesar de sus devaneos le profesaba una profunda admiración y respeto.
Schindler fue reclutado por las SS como informante por un tiempo por ser conocedor de los contactos con comerciantes polacos y judíos adinerados, aprovechándose de ello para ganarse la estima de las altas esferas nazis. Los oficiales nazis veían en Schindler no sólo a un simpático y agradable donjuán, sino también a una fuente para proveerse ocultamente en las fiestas de damas de la alta sociedad alemana, apreciadas prendas y artilugios del mercado negro.
Schindler, gracias a estos contactos, vio una oportunidad de lucrarse con un negocio durante la invasión de Polonia en 1939, que dio comienzo a la Segunda Guerra Mundial.
Schindler adquirió a un bajo precio una fábrica en Cracovia, a la que nombró Deutsche Emaillewaren-Fabrik. Esta fábrica con sus instalaciones intactas se dedicaba a la confección de ollas y utensilios de cocina en tiempos de paz, pero Schindler adaptó la producción para abastecer a la Wehrmacht con utensilios de campaña.
Como la mano de obra germana resultaba cara y además escasa, resolvió negociar con el comandante del campo de labores de Plaszow, el coronel SS Amon Goeth. Desde este campo se enviaban trenes con judíos seleccionados para los campos de exterminio de Auschwitz, Treblinka y Sobibor.
Schindler negoció con Goeth el arrendamiento de mano de obra en judíos aptos para su negocio, seleccionando entre ellos a un contable muy habilidoso llamado Itzhak Stern. Obtuvo inicialmente unos 300 trabajadores judíos para trabajar allí, con la ayuda de Stern. Los judíos seleccionados trabajaban durante el día en la fábrica y en la noche volvían custodiados por guardias al campo.
Además del pago de arrendamiento, Schindler debía rendir un tributo de los beneficios de la producción al coronel Goeth.

La reconversión
Poco a poco, gracias a esta convivencia diaria se fue abriendo en la conciencia de Schindler los relatos de las brutalidades y el destino que los nazis le daban a los judíos bajo el nombre de "reinstalación judía".
Schindler empezó a tomar gradualmente conciencia que detrás de la explotación sistemática y esclava de los judíos estaba propiciando una ideología irracional hacia el judío. Su fábrica era una ventana hacia una maquinaría de exterminio masivo.
Después de la represión del Gueto de Cracovia de la cual Schindler fue testigo, empezó a cambiar su actitud hacia los judíos. Hábilmente negoció con el coronel Goeth Judío por Judío, pagándole una suma determinada de dinero para que cada uno de ellos fuera empleado en su fábrica. Los judíos eran inscritos en una lista por Stern.
Cuando el negocio de las ollas ya no era satisfactorio con la Wehrmacht cambió el rubro a la producción de cápsulas de artillería para poder mantener en pie la fábrica y así ampliar la solicitud de mayor mano de obra y también mantener el salvataje de judíos desde Plaszow. Schindler dio instrucciones para que una parte de las cápsulas tuvieran defectos de fabricación, en especial las de 88 mm y 75 mm cuidando de no caer en evidencia de sabotaje.
Al principio puede que se sintiera muy motivado por el dinero (por ejemplo, escondiendo a los ricos inversores judíos), pero luego comenzó a proteger a sus trabajadores sin tener en cuenta el beneficio económico.
Schindler, gracias a su habilidad, pudo proteger a los judíos de su fábrica y salvarlos de morir en los campos de exterminio. A finales de 1944 Schindler pudo salvar unos 1.200 judíos polacos, quedando casi en la bancarrota.

Después de la guerra

Tumba de Schindler en Jerusalén
Una vez liberado el campo de Plaszow por los soviéticos, el coronel Goeth fue ahorcado en el mismo campo después de un juicio sumario.
Después de la guerra emigró a Argentina donde estaba su esposa, ya que a pesar de ayudar a los judíos, fue buscado por pertenenecer a las SS. Se dedicó al negocio de la crianza de gallinas y nutrias.
El gobierno de Israel liberó de la persecución a Schindler en 1955. En 1958 se separó de Emilie y regresó fracasado a Alemania, ya que sus negocios en tierras argentinas no prosperaron.
En 1960, el gobierno de Israel reconoció hondamente su iniciativa salvadora para con los prisioneros de Plaszow, cuyos descendientes le recuerdan como un ángel salvador. Fue declarado “Justo entre las Naciones” por el memorial de Yad Vashem el 1 de julio de 1967, permitiéndosele plantar un árbol en la Avenida de los Justos, en Jerusalén, e intentó socorrerle económicamente una vez que este retornó definitivamente a Alemania, pero éste amablemente rehusó y falleció en Hildesheim a la edad de 66 años en la mayor indigencia en 1974. Fue sepultado en el cementerio católico de Jerusalén.[1]