jueves, 25 de octubre de 2007

Campo de exterminio



Los campos de exterminio, también llamados campos de la muerte o fábricas de la muerte, eran un tipo de campo de concentración construidos durante la Segunda Guerra Mundial por la Alemania nazi para asesinar judíos y otros grupos considerados indeseables por el gobierno nazi, como comunistas, gitanos, homosexuales y Testigos de Jehová.
Los Nazis denominaron la "solución final" (Endlösung en alemán) al asesinato sistemático de todos los judíos como parte del Holocausto.
A diferencia de los campos de concentración como Dachau y de los campos de trabajo de esclavos, donde las espantosas tasas de mortalidad eran consecuencia de la inanición y de los maltratos, los campos de exterminio fueron diseñados específicamente para la eliminación de personas. Seis de los siete campos de exterminio alemanes se construyeron en Polonia ocupada con cámaras de gas y otros medios:
Auschwitz II (Auschwitz-Birkenau)
Belzec
Chelmno (Kulmhof)
Majdanek
Sobibor
Treblinka
De estos, Auschwitz y Chelmno se encontraban en zonas de Polonia occidental anexadas por Alemania y los otros cuatro en la zona del Gobierno General.
Los nazis también establecieron un séptimo campo de concentración en lo que es la actual Bielorrusia:
Maly Trostenets, menos conocido que los existentes en Polonia.
El régimen croata Ustaše, títere del gobierno nazi, también puso en marcha un campo de exterminio en Jasenovac.
Treblinka, Belzec y Sobibór se construyeron durante la Operación Reinhard. Estos campos, junto con Chelmno eran campos de exterminio puros, construidos con el único fin de matar una gran candidad de judíos a las pocas horas de su llegada. No sólo judíos fueron enviados a estos campo,tambien gitanos como lo narran numerosos testigos sobrevivientes de estos campos.
La existencia de los campos de exterminio es aceptada por la mayoría de los historiadores, sin embargo y aunque parezca increible, existen presuntos investigadores que afirman la ausencia de pruebas irrefutables de su existencia, salvo los testimonios, a veces contradictorios, de sus supervivientes. Quienes niegan el Holocausto son condenados a prision en casi la totalidad de los países europeos y anglosajones. A esta corriente, vinculada con la extrema derecha, se la llama Revisionismo, también bautizada como Negacionismo por sus detractores