miércoles, 26 de septiembre de 2007

Pena de muerte: los métodos


INYECCIÓN LETAL

El condenado es atado a una camilla.
Se le inyectan varias drogas por vía intravenosa: el tiopentanto sódico, que provoca la inconsciencia, un relajante muscular que paraliza el diafragma deteniendo la respiración, y cloruro de potasio, que detiene el corazón.
Se ha utilizado en Estados Unidos, China, Guatemala, Filipinas y Tailandia.
ELECTROCUCIÓN

El condenado es atado a la silla, y se le colocan electrodos de cobre húmedos en la cabeza y en las piernas.
La piel cambia de color y la persona puede llegar a hincharse, orinar o vomitar sangre, hasta morir por paro cardíaco.
Este método se aplica en algunos lugares en Estados Unidos.
GAS

El prisionero es amarrado a una silla en una cámara hermética.
Se comienza a liberar gas cianuro.
La ejecución puede tardar más si el condenado aguanta la respiración. Un médico monitorea sus signos vitales.
Se ha aplicado en Filipinas y en Estados Unidos.
AHORCAMIENTO

El condenado es pesado antes de la ejecución; ese factor determina la forma exacta de la ejecución, para asegurar que la muerte sea rápida.
La muerte se produce por la dislocación de una vértebra cervical. Si no, también muere por estrangulamiento o constricción de la tráquea.
Se ha utilizado en Egipto, Irán, Japón, Jordania, Pakistán y Singapur.
FUSILAMIENTO

Un pelotón de varios hombres se coloca frente al preso y dispara.
Los condenados mueren por lesiones a órganos vitales, en el sistema nervioso, o hemorragias.
Se ha utilizado en Bielorrusia, China, Somalia, Taiwán, Uzbekistán y Vietnam.